La CNMV ha notificado a ESMA su intención de cumplir con las directrices sobre instrumentos complejos de deuda y depósitos estructurados elaboradas en desarrollo de MiFID II.

 

Estas directrices reducen la gama de productos considerados no complejos y por tanto limitan que las empresas que prestan servicios de inversión puedan prestar el servicio de ejecución o recepción y transmisión de órdenes de clientes sin realizar una evaluación de conveniencia del producto. En particular, se especifican los tipos de instrumentos de deuda que deben ser considerados complejos al incorporar una estructura que dificulta al cliente entender el riesgo en el que incurre y los depósitos estructurados que deben ser considerados complejos al incorporar una estructura que dificulta al cliente entender el riesgo del rendimiento o el coste de una desinversión antes del vencimiento. También se incluyen directrices para determinar cuándo se entiende que los instrumentos de deuda incorporan un derivado implí­cito. Accede al listado no exhaustivo con ejemplos de estos productos, elaborado por la CNMV.

 

documentsDescarga el listado no exhaustivo de ejemplos.

 

La CNMV tendrá en cuenta estas directrices y prestará atención, en sus actuaciones de supervisión, a la aplicación de los nuevos criterios sobre clasificación de productos complejos a efectos de la evaluación de la conveniencia.

 

Ver comunicación de la CNMV